sábado, 19 de enero de 2008

Los viajes de Toxcatl

En capítulos anteriores ya dejé patente que mi orientación no es todo lo buena que cabría desear, de hecho, creo que carezco totalmente de ella.-

También dejé patente mi "buena suerte" a la hora de realizar viajes con motivo de mi formación.-

Bien, ahora que ya os tengo curados de espanto... es momento que os cuente las otras odiseas relativas a mi orientación y buena suerte en los viajes con motivo de mi trabajo.-

Antes del pasado mes de noviembre, mis jefes intentaron - con desiguales resultados- enviarme a culturizarme a otras ciudades.

Primer destino: Toledo. Acompañada de Rizos. Objetivo: acudir a dependencias oficiales que se encontraban- segun las indicaciones que nos dieron- tan a la vista que chocaríamos contra ellas según saliesemos del transporte público.
Salimos Rizos y yo de la Aldea sobre las seis de la mañana para poder llegar con tiempo por si nos perdíamos; es decir, que no sabíamos ni donde estaban las dependencias, las indicaciones que nos dieron nos sonaron a chino mandarían, y tenemos el mismo sentido de la orientacion de un boquerón en vinagre y teníamos muy claro que nos íbamos a perder. Pues así fue, después de tres cuartos de hora de búsqueda infructuosa, con aumento de nuestra desesperación por que llegaba la hora de apertura de las dependencias y _teniamos_que_estar_a_la_hora_, Rizos y yo optamos por contratar un taxi. La respuesta del taxista fue inmediata: "Si está allí enfrente" señalando con su mano derecha un edifico que habíamos rodeado en tres o cuatro ocasiones.-

Segundo destino: Cuenca. Objetivo: culturizarme en riesgos laborales, aunque na´mas fuera pa´"un barniz".
La semana anterior a la fecha prevista de salida desde la Aldea del Arce nada presagiaba la tragedia. El cielo estaba limpio, ni una sola nube, y a pesar de ser casi invierno y hacer bastante frío empezaba a hacer un poquito de calor al mediodía. Llegada la fecha de salida cayó tal nevada en Cuenca que se tuvo que suspender el curso y, encima, ni salir de la Aldea pude (el hecho de no tener cadenas para nieve y que el coche que llevaba fuese un cascajo ayudaron mucho al desenlace).-

Luego vino el viaje que ya os he contado y la semana que viene me mandan dos días a Mordor ¡y esta vez también van mis jefes!!!!

En próximas entregas, mi "buena orientación" en los viajes de ocio, que esos dan aun mas juego, ¿verdad enfermeroman?


3 comentarios:

Necio Hutopo dijo...

Encima de que te mandan de viaje (con gastos incluido, sería de suponer), te quejas... Si hay gente que está contenta con nada

enfermeroman dijo...

¿Lo cuentas tú o lo cuento yo?

Yo iba de copiloto forzoso y puedo contarlo de primera mano.

neox dijo...

Me encanta viajar, pero creo no tener nada que ver con eso ...
¿Muerdes?

Jaja
Besitos)